Ya hemos hablado del TER como el coste anual de mantener un ETF, y de los métodos de réplica (física vs sintética) que utiliza para seguir un índice. Existe una tercera métrica, menos conocida pero igual de importante, que mide si un ETF cumple realmente lo que promete: el tracking error. En este artículo te explicamos qué es, cómo se calcula y por qué conviene revisarlo antes de decidirte por un ETF concreto.
Qué es el tracking error
El tracking error mide la volatilidad de la diferencia entre la rentabilidad de un ETF y la de su índice de referencia a lo largo del tiempo. En otras palabras: no te dice cuánto se ha desviado el ETF del índice en un momento puntual, sino cómo de estable o errática ha sido esa desviación durante un periodo determinado (normalmente se calcula sobre datos diarios de uno o varios años).
Se expresa como un porcentaje: cuanto más bajo, más fielmente ha replicado el ETF a su índice de referencia en el día a día. Un tracking error del 0,05% indica una réplica muy consistente; uno del 0,50% o superior indica una desviación más errática, aunque no necesariamente mala en todos los casos.
Tracking error vs tracking difference: no son lo mismo
Es habitual confundir dos conceptos que, aunque relacionados, miden cosas distintas:
- Tracking difference: es la diferencia acumulada de rentabilidad entre el ETF y el índice a lo largo de un periodo concreto (por ejemplo, un año). Si el índice sube un 10% y el ETF sube un 9,8%, la tracking difference es de -0,2 puntos porcentuales.
- Tracking error: mide la volatilidad de esas diferencias diarias, es decir, si la desviación es consistente y predecible o si varía mucho de un día a otro.
Un ETF puede tener una tracking difference pequeña en términos anuales, pero un tracking error relativamente alto si esa diferencia se ha ido acumulando de forma errática, con días de desviación positiva y negativa importante que se compensan al final del periodo.
Por qué el tracking error no es lo mismo que el TER
Es tentador pensar que un ETF con un TER bajo tendrá automáticamente un tracking error bajo, pero no siempre es así. El TER es un coste conocido y fijo que se descuenta de forma predecible; el tracking error, en cambio, depende de otros factores operativos:
- La eficiencia de la gestora replicando el índice, especialmente en índices con muchos componentes o con restricciones de acceso en determinados mercados.
- Los ingresos por préstamo de valores que algunas gestoras generan prestando temporalmente las acciones de la cartera a terceros, lo que puede compensar parte del TER y reducir el tracking error, o incluso hacer que el ETF rinda ligeramente mejor que el índice en algunos periodos.
- El método de réplica (física completa, física por muestreo o sintética), como vimos en el artículo dedicado a esta comparación.
- El momento y la forma en que se reinvierten los dividendos, en el caso de ETFs de acumulación.
Qué nivel de tracking error se considera aceptable
No existe un umbral oficial, pero como referencia orientativa:
- Por debajo del 0,10%: se considera una réplica muy fiel y consistente, habitual en ETFs de gestoras grandes sobre índices líquidos como el S&P 500 o el MSCI World.
- Entre el 0,10% y el 0,30%: sigue siendo un rango razonable, especialmente en índices algo más complejos de replicar (mercados emergentes, small caps).
- Por encima del 0,50%: conviene investigar por qué, ya que puede indicar ineficiencias en la gestión del fondo o un método de réplica por muestreo poco preciso.
Dónde consultar el tracking error de un ETF
A diferencia del TER, que aparece siempre de forma destacada en la ficha técnica (KID), el tracking error no siempre se publica de forma tan visible. Puedes encontrarlo en:
- Los informes anuales o semestrales del ETF, publicados por la gestora.
- Plataformas de análisis y comparación de ETFs especializadas, que calculan esta métrica de forma independiente a partir de datos históricos.
- En ocasiones, directamente en la web de la gestora, dentro de la sección de estadísticas del fondo.
Cómo usar el tracking error al comparar dos ETFs similares
Cuando dos ETFs replican el mismo índice con un TER parecido, el tracking error puede ser el criterio de desempate más útil:
- Si el ETF A tiene un TER del 0,12% y un tracking error del 0,05%, y el ETF B tiene el mismo TER del 0,12% pero un tracking error del 0,25%, el ETF A está replicando el índice de forma más consistente en el día a día, lo que sugiere una gestión más eficiente por parte de la gestora.
- Un tracking error bajo también aporta más previsibilidad: sabes con mayor certeza que la rentabilidad de tu ETF se moverá de forma muy similar a la del índice que te interesa replicar, sin sorpresas significativas por el camino.
Resumen: lo esencial sobre el tracking error
- El tracking error mide la volatilidad de la diferencia diaria entre un ETF y su índice de referencia, no la diferencia acumulada (eso es la tracking difference).
- Un tracking error bajo indica una réplica más consistente y predecible del índice.
- No siempre coincide con tener el TER más bajo: depende también de la eficiencia de gestión, el préstamo de valores y el método de réplica.
- Es un buen criterio de desempate entre ETFs muy similares en TER y patrimonio gestionado.
En el próximo artículo de esta categoría veremos qué son los ETFs UCITS, la normativa europea que da forma a prácticamente todos los ETFs que hemos recomendado hasta ahora en esta web, y por qué es tan relevante para un inversor europeo.
Este artículo tiene un carácter puramente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión personalizada. Consulta con un profesional si lo consideras necesario.